Lavado Articular
Principal Mapa Web Webmaster Català
Principal
Arriba
Enfermedades
Artrosis
Art.Reumatoide
Vasculitis
A.Psoriásica
Polimialgia
Enfermedad Mixta TC
Polimiositis / Dermatom.
Reumatismos Intermitentes
Lupus
Hombro Doloroso
Codo Doloroso
Pie Doloroso
Hiperlaxitud
Sd. de Sjögren
Osteoporosis
Esclerodermia
Espondilitis
Amiloidosis
Distrofia Simpático R.
Gota
Sd.de Behçet
Capilaroscopia
Lavado Articular
Artroscopia Reum.
Fiebre Mediterránea
 



STOP PAIN

Campaña Contra el Dolor


DE INTERÉS

Consulte con nuestros especialistas la posible aplicación de la Técnica del Lavado Articular en su caso concreto.


SUB-UNIDAD DE LAVADO ARTICULAR

Jefe de la Unidad: Dr. Vicenç Torrente (Reumatólogo)

 

El lavado articular en la artrosis de rodilla, patología que sufre el 10% de la población española, presenta una buena respuesta terapéutica en cuanto a la mejoría sintomática y en el retraso de las recaídas agudas, especialmente en la gonartrosis de grado I, II y III, en donde consigue remisiones completas durante seis meses en muchos casos.

El lavado articular es una modalidad terapéutica que se utiliza para el tratamiento de la patología articular sobre articulaciones accesibles y que tiene en la rodilla su utilización más frecuente, aunque también se está empezando a trabajar en el hombro. En el caso de la rodilla, el perfecto conocimiento anatómico y su accesibilidad convierte a esta articulación en una de las más indicadas para el empleo del lavado articular.

Existen diversos mecanismos de acción por los que el lavado articular resulta efectivo en la artrosis de rodilla: En primer lugar, elimina los detritus cartilaginosos que se producen en el proceso artrósico, como el daño directo del cartílago; elimina los microcristales asociados a la enfermedad, y diluye la enzima degradante del cartílago de las diferentes citocinas -interleucina, factor de necrosis, etc-.

Se produce un efecto de enfriamiento intraarticular de la sinovial, una distensión capsular que genera una mejoría de los síntomas y elimina las adherencias intraarticulares.

La etiología de la artrosis deriva generalmente de un trastorno en el condrocito que se ve afectado por una serie de factores externos que condicionan la existencia de una acción proteolítica del condrocito y la hiperhidratación. Se suele tratar con analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos o glucocorticoides tópicos. Como última opción, se recurre a la intervención quirúrgica.

El lavado articular utiliza anestesia inyectada por la vía externa de la rodilla para, mediante un
rodilla trócar, evacuar el líquido de la rodilla e introducir suero frío hasta que se distiende totalmente la articulación. Posteriormente, se coloca una vía en el área externa de la rodilla y se conecta a un sistema de entrada-salida continuo. Se trata de una técnica sencilla, indolora y económica que permite, en mcuhas ocasiones, disminuir o incluso prescindir de los antiinflamatorios y analgésicos por periodos prolongados.

El suero que se introduce es fisiológico y frío -entre cuatro y seis grados- pues hemos visto que el suero frío es más beneficioso que el de temperatura ambiente en cuanto a la respuesta y la mejoría del paciente.

El lavado articular se utiliza preferentemente en la artrosis de grados intermedios. En estos niveles es más efectivo que en los más avanzados, en donde se obtienen escasos resultados terapéuticos. Pero también se está utilizando en la artritis séptica y en la artritis reumatoide.

Esta alternativa terapéutica puede aplicarse de forma individual, con corticoides o con la combinación de ácido hialurónico ú orgoteína. La suma de nuevas terapias de viscosuplementación, como el ácido hialurónico, evita en gran medida la progresión y sintomatología asociada.

En cuanto a la patología del hombro hemos comezado a tratar las capsulitis adhesivas u hombros congelados.

Puede saber más sobre lavado articular en el siguiente enlace externo a la Sociedad Española de Reumatología.

 

Copyright © 1999-2014 . Institut Ferran de Reumatología, S.L. Última Modificación : 30/12/2013